Un fin de semana para repetir all over again, con todo y que se nos pinchó una goma y se descargó la batería del carro.

Samaná, Rep. Dom.

Iniciamos en la carretera de las Américas para tomar la carretera nueva de samaná,  y llegamos a eso de las 10 de la mañana, debo decir que si no vas para Terrenas el camino se hace muy largo. Supe que habíamos llegado a Samaná cuando vi la sucursal del BHD, I must say que además de los hoteles y Cayo Levantado no hay mucho que ver en Samaná, Como había llovido y los ríos arrastran lodo a las playas estas estaban no muy bonitas que digamos, la única que podíamos contar que estaba límpia era Playa rincón, pero queda SUPER super lejos y nos achicopalamos, además era mucha rueda para un día nublado. Para eso nos quedamos en el pueblo conociendo, and again I say, para personas como nosotros además de terrenas no hay mucho que hacer en Samaná, pero el viajecillo valió la pena, ya sé porqué mi abu me hablaba tanto de su pueblo natal, tiene un yo no se que, y sé que volveré pronto a seguir conociendo.

El segundo día nos levantamos temprano para ir a los 27 charcos de Damajagua, tomamos la carretera de Samaná – Nagua –Puerto plata, y después la carretera de Navarrete como que vas para Santiago (valla rueda que hemos dado) pero creo que ese es otra aventura que quiero volver a hacer, Los 27 Charcos son lo máximo, una aventura que todo Dominicano tiene que darse en la vida. Pero ese se merece un post aparte.

Después de 12 de los 27 Charcos

Asi pasé el último fin de semana tarde, y no me puedo quejar, me divertí muchísimo conocí e hice cosas nuevas, justamente lo que quería.

Ah! Y lo más importante es que Marco y yo pasamos todo ese tiempo en carretera juntos, y no nos matamos… la cosa va bien :p

XOXO

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